Ongi Etorri, Bienvenido, Welcome, Benvingut, Bienvenue, Benvenuti

Ongi Etorri es el saludo que en nuestra lengua vasca damos cuando alguien llega a nuestra casa:

Bienvenido – Benvingut – Welcome – Bienvenue – Benvenuti

Además Ongi Etorri es el nombre de nuestra casa. Las casas de nuestros valles del norte de Navarra tienen nombres relativos a personas, apellidos o lugares. Cuando la familia Olaskoaga levantó esta casa, siendo la primera del pueblo de Etxarri entrando desde Lekunberri, puso en forja su bienvenida – Ongi Etorri -para todos los que llegaran a este pueblo navarro del Valle de Larraun, corazón del paisaje verde navarro.  

En aquellos tiempos no era costumbre poner nada en la fachada, excepto el escudo o el nombre de la casa.  Por eso los vecinos de Etxarri la llamaron desde entonces CASA ONGI ETORRI. En nuestros valles la Casa-Etxea es el centro económico y social por excelencia. La Casa-Etxea tiene vida propia, y las familias que la habitan se responsabilizan de ella. Tiene nombre y dan nombre a la familia. Por eso, en Etxarri-Larraun, nuestra familia es conocida como “los de CASA ONGI ETORRI”.

Y queremos hacer honor a nuestro nombre dándoos la bienvenida para que os sintáis en vuestra casa. Mientras estéis aquí en vuestra escapada rural seréis “los de CASA ONGI ETORRI”.

La Eguzkilore protege la Casa Ongi Etorri. Entra al paisaje

EGUZKILORE (la flor del sol) es la flor que se colgaba en la puerta de entrada del hogar para protegerse porque se creía que poseía las propiedades benefactoras de este astro, capaz de ahuyentar con su luz a los espíritus, las tormentas y cualquier otro peligro material o inmaterial.

Su historia está anclada en el mundo mitológico vasco, aunque comparte simbología con creencias populares de diversas zonas. En este mundo legendario, el Eguzkilore es el símbolo solar que pone a resguardo la casa, entendida no sólo como espacio físico sino como “hogar espiritual”. Frente al Eguzkilore, los brujos, los genios o el rayo  pierden su poder.

Te invitamos a cruzar la puerta de CASA ONGI ETORRI, en la que, además de estar protegido de malos espíritus, disfrutarás de una casa abierta al paisaje del corazón de la Navarra verde.